Artículos recién salidos del horno:
Interpretación  del arte contemporáneo 1917

Los constantes avances científicos acostumbran a individuo y sociedad a dar por sentado que las posibilidades para el desarrollo de cuotas cada vez más altas de bienestar y consumo sólo está frenado por obstáculos sociales y políticos que cada vez tienen menos sentido; o al menos cada vez se soportan con menos paciencia, se denuncian y no dejan de ser removidos, bien sea por el reformismo  social e institucional, bien por revoluciones de muy distinto signo, movilizaciones de masas y las más violentas y mortíferas guerras de la historia.
El artista  ha accedido a su completa libertad, o al menos es lo que de él se espera, en una nueva función social que lo equipara a poetas y pensadores (los intelectuales) que se supone que han de interpretar la realidad y señalar los caminos de futuro.

Marcel Duchamp Fuente (1917), un objeto cotidiano descontextualizado y exhibido provocativamente como obra de arte (un urinario puesto al revés). Pero este pensamiento se comienza a ampliar y a tomar seriamente desde la década de los setenta hasta nuestros días con el redescubrimiento de la obra de Duchamp y de los Dadaistas de principios del siglo XX a manos de artistas como Robert Rauschenberg, teóricos como Rosalind Krauss y toda la escuela postestructuralista, que reintrodujeron este pensamiento dentro del main stream internacional.

Vía | Wiki

Related Posts with Thumbnails
blog comments powered by Disqus